Creo que no puedo decirte adiós porque no es cuestión de borrarte de mi cabeza, que es lo que he estado intentando hasta ahora.
Creo que no puedo decirte adiós porque mi corazón todavía está entre tus manos.
Creo que no puedo decirte adiós porque todavía me miras como me miras. Porque todavía me revolotean mariposas cuando nos encontramos.
Creo que no puedo decirte adiós porque no has sido capaz de soltarme.
Creo que no puedo decirte adiós porque no creo querer a nadie como te he llegado a querer a ti.
Y aunque fue breve, también fue intenso.
Y aunque no pudimos ser, me enseñaste a valorar lo que merezco. Lo que quiero.
Y aunque en esta no, sé con certeza que en la siguiente vida nos encontraremos.
Antes.
Tendremos nuestra oportunidad.