El sonido de tu sonrisa

Hablemos con franqueza. Yo necesito alejarme y tú, que yo me marche.


Lo espera todo el mundo.


Un final trágico. Algo ya escrito. Con un réquiem de fondo como banda sonora.

Yo tenía demasiado que darte y tú empezaste a sentir que no era suficiente. O peor, empezaste a acostumbrarte a mí.
Yo que bajé la mismísima luna a tus pies.

Yo que tomé tu mano sin miedos. Siempre sin miedos. Sabía que no podía mostrarlos aunque los tuviera. Ni miedos, ni inseguridades, ni dudas, ni necesidad de ti. Parece algo frágil de sostener pero lo conseguí. Al final tanta práctica dio sus frutos y ve volví aquello que tú necesitabas.


Y no me costaba.

O eso creía.
Pero, poco a poco, me di cuenta que nuestros caminos se iban distanciando. Que no encajábamos, que no reíamos como antes.

«¿Acaso recuerdas el sonido de nuestras sonrisas entrecruzándose entre los entremeses?»

Últimamente sólo me acosa un pensamiento

«¿y si no estamos destinados a estar juntos? ¿Y si ya no puedo estar aquí?»

Creo que por ello he creado, sin querer, un alter ego.

Alguien que sigue siendo yo pero es ajena a mí. Una variante capaz de seguir, de soportar. Una variante que vagabundea sin rumbo esperando encontrar su propósito. Esperando encontrar una respuesta a las mil preguntas que la acechan.





2 comentarios en “El sonido de tu sonrisa

Deja un comentario