Sin miedos

Madrid es más bonito de copiloto a tu lado.

Por las risas. Por hablar del tiempo, de nada y de todo. Por sentirme yo misma. Por sincerarnos.

Por un abrazo. Por decir tanto con la mirada que sobren palabras. Por las palabras que salen del corazón. Por querer intentarlo y temer fracasar. Por tener más miedo porque funcione que por nada más.

Porque aunque he sido sincera contigo, me falta cavar más hondo. Que si miro más profundo dentro de mí, lo voy a descubrir. Que lo bien que me siento a tu lado empieza a ser una señal. Que tengo miedos y los guardo tras la piel. Miedos que me hacen dudar. Miedos que me vuelven cobarde, de intentarlo, de pensar que puede funcionar, que nos podemos divertir.

Y pienso. ¿Me quito los miedos?¿Me dejo llevar?

Ayer besaba tus labios. Ayer vi como tu sonrisa podía llegar a brillar. Ayer tomé tu mano, tu aliento, tus sueños y los pude rozar.

He sido testigo de ti. De como realmente eres. Me has dejado verte. Entenderte. Me has tendido la mano y me has escuchado. Siento como hemos conectado, sin siquiera intentarlo.

Me has enseñado nuevas filosofías, que el riesgo a veces es bueno. Ir sin frenos, sin miedos. Probar y arrepentirse después. Vivir en el presente y no pensar tanto en el futuro. Porque sonreírle a la vida sólo hace que ésta te devuelva sonrisas.

Entonces, ¿ponemos el cuenta kilómetros a cero y arriesgamos a perdernos?

Deja un comentario