Ayer sentí la necesidad de volver a mirar tu foto. Seguía guardada en el mismo cajón donde la dejé hace ya dos primaveras.
No se si fue por necesidad o por aquella conversación a la hora del café. Aquella pregunta me removió demasiado tu recuerdo y un sentimiento que creía enterrado afloró de nuevo sin piedad. Haciéndome sentir como un niño otra vez. Como aquel niño que lloraba debajo de las sábanas, en un cuarto azul con estrellas brillantes en el techo.
El recuerdo de esas noches, del insomnio entre lágrimas al darse cuenta de la verdad, al descubrir como aquello que no esperaba, como esa persona se había ido alejando de mí, sin darme cuenta, poco a poco, con cada mentira, con cada «te quiero» dicho en vano.
Y me vi inundado, ahogándome en aquella laguna de sentimientos encontrados.
Y sólo porque me dijiste una frase. Y yo…yo quise confiar en que me querías ayudar. Yo quería confiar y tomar esa mano que intentaba conocer mi pasado…pero quizás era demasiado pronto…¿demasiado pronto?
Quería verle…algo dentro de mi me decía que confiara, que en cuanto le viera algo dentro de mí iba a cambiar. Quizás si compartiera la carga…no sería tanto el peso que tendría que soportar de otros tiempos ya pasados.
Pero siento que el pecho se rompe, y entonces las lágrimas comienzan a brotar.
Una punzada tras otras me atraviesan mientras pienso…que no sientes lo mismo, que quizás esto era lo mejor, la distancia entre nosotros, porque soy demasiado de ti, tan tuya, que me cuesta ser sin ti.
Pero tú…tú me enseñas que si puedo, quizás no de la forma más agradable…pero me muestras, que sí, que seguimos siendo tú y yo, que sobrevivimos sin vernos, que sobrevivimos sin hablar…porque eso somos tú y yo. Y ya.
Quizás hace un tiempo debí tomar otra decisión donde tú no estabas en mis planes, donde conseguía ver los colores de la primavera sin tu pintura de sonrisas. Quizás…quizás deba ocupar mi tiempo en otras metas, centrar mis prioridades, aprender a ver, que no todo es tan bonito como lo pintan y que hay que seguir adelante, ahora me queda seguir sin ti.
Será duro, muchísimo, pero de alguna forma, me siento satisfecha, pues es un reto que quiero superar yo sola… Es mi reto, conseguir estar sin ti, conseguir vivir sin ti.