Hace tiempo que llevo pensando abrazar ese vacío que se encuentra en tu pecho.
Parece tan profundo que me atrae. Misteriosamente su oscuridad me parece el mejor lugar para descansar. Quizás sea porque es tu oscuridad, o tal vez sea simplemente porque no es la luz que siempre he visto.
Cuando miro hacia él…siento que un millar de sensaciones se apoderan de mí…y una extraña agonía se instala en mi pecho, contagiosa, espeluznantemente hermosa. Una hermosura misteriosa, desconocida…y puede, que por ese mismo hecho me atraiga, el misterio que lleva consigo.
Tu vacío esta hecho de secretos, de aquellos que has ido acumulando en tu interior. Que te han estado desgarrando y carcomiendo.
Muchas veces te miro…y simplemente no veo mas allá de una sonrisa. Pero cuando te miro a los ojos…en ese precioso momento en el que todas las barreras caen, tengo la sensación que estoy mirando muy dentro de ti. Te vuelves transparente, e incluso me aventuraría a intentar adivinar aquello que llevas en tus pensamientos.
Pero tú apartas la mirada. Quizás quieras huir, o simplemente no quieras que me acerque a ti. Será por qué soy yo o por qué quieres seguir protegido.
Quiero arriesgar…aunque en juego este mi corazón, y me voy a lanzar a tus brazos. Sé que me atraparás, confió en ese atisbo que veo cuando nos miramos. Confío en que cuando me cojas, cuando me quede atrapada en tu piel, cuando tu aroma sea lo único que respire, cuando sólo puedas mirarme a mi, cuando necesites el mismo aire que yo…en ese momento, te soltaré y dejaré que me sueltes, porque no temeré perderte, no temerás perderme, no temeremos al olvido, ni a la distancia…porque aunque estemos separados, seguiremos más juntos que nunca.
Deseo caerme en ese vacío tan tuyo, de donde no haya salida. Tiraré la llave de la puerta que me lleve a un lugar fuera de este sueño.
Déjame seguir soñando con tu boca, déjame seguir soñando y anhelando tus labios. Déjame seguir creyendo que esto, que nosotros somos algo posible. Déjame seguir aquí contigo. Déjame borrar tus miedos y dudas, yo las guardaré por ti. Déjame enseñarte que no voy a traicionarte que no me voy a marchar, déjame quedarme para demostrarte que se siente al tener el pecho caliente, al sentir tu corazón vivo, déjame quedarme. Justo aquí, justo ahí, donde tú eres tú, donde yo soy tan tuya, donde te pueda ver, donde me puedas sentir. Déjame quedarme, te enseñaré quien soy y entonces…quizás entonces, me veas como te veo yo a ti.